domingo, 13 de octubre de 2013

ISOMORFISMO DE LOS HUMANOIDES DEL CASO SANTA ANA (1986) CON SERES MITOLÓGICOS DE LA CULTURA CRIOLLA DEL LITORAL ARGENTINO

Andrés Salvador
  
Imagen que acompañaba al artículo de Francisco Villagrán
(1986c) en cuyo epígrafe se leía: "Así era el enanito. Rito
describió a los extraterrestres"
formas de las que sólo la poesía y la leyenda han conservado un fugaz recuerdo con el nombre de dioses, monstruos, seres míticos de toda clase y especie… 

Algernon Blackwood, citado por H. P. Lovecraft en El llamado de Cthulhu

En este trabajo buscamos establecer el isomorfismo de los humanoides del caso Santa Ana (1986) con seres mitológicos de la cultura criolla del litoral argentino, que informan el imaginario social de la cultura del lugar en que se produce el incidente.

Hechos del Caso Santa Ana. El lunes 17 de marzo de 1986, en las inmediaciones de la localidad de Santa Ana en la Provincia de Corrientes (Argentina) se habría producido un encuentro cercano del tercer tipo = EC3 (Hynek, 1979: 37-38) del que fuera protagonista el Sr. Rito Melgarejo (entonces de 42 años).  El caso fue investigado por el periodista Francisco Villagrán[1] quien recoge el siguiente testimonio de Melgarejo:

“Efectivamente, el pasado lunes 17, luego de la mucha lluvia que había caído, yo volvía de jugar a las cartas con unos amigos a eso de las 2 de la madrugada, cuando veo una luz muy potente que me ilumina totalmente, tanto, que puedo ver perfectamente mi sombra reflejada en el piso.
         Era un objeto muy luminoso, que se me vino prácticamente encima y se paró sobre el suelo, a unos 10 metros de distancia más o menos. Hacía frio, pero en ese momento se me pasó todo, y luego vi dos seres pequeños, que tendrían la altura de un niño de 6 o 7 años, que salieron rápidamente del aparato. Uno de ellos me hizo unas señas y me habló en un idioma que para mí era incomprensible. No era castellano, hablaba muy rápido. Me hizo con las manos unas señas como de algo en forma de círculo, pero yo le dije que no entendía nada ni quería saber nada, me dí media vuelta, y traté de volver a mi casa rápido. Al parecer estos seres volvieron a su aparato y se fueron porque cuando yo me dí vuelta otra vez, ya no estaban ni tampoco su nave, la que se perdió rápidamente en el cielo, hasta hacerse muy chiquita. Yo no lo miré mucho porque tenía un poco de temor, de que me lleven y después no me traigan más. Tenían una especie de uniforme negro ajustado al cuerpo, y eran como nosotros, los seres humanos, nada más que chiquititos. Yo le calculo que tendrían un metro a un metro 10 más o menos. Bajaron de golpe en el agua, por qué había llovido mucho. Después de eso, anduve unas horas perdido en el campo, porque me desorienté y no pude ubicar cómo volver. Me quedó un fuerte dolor de cabeza que hasta ahora no me pasa, y si sigo así, voy a tener que ir a un médico para que me cure” (Villagrán, 1986d: 32-33).

Isomorfismo entre los humanoides del caso Santa Ana y seres mitológicos de la cultura criolla del litoral argentino. A fin de establecer el isomorfismo entre los humanoides del caso Santa Ana y los seres mitológicos de la cultura que informa el imaginario social del lugar en que se produce el incidente[2] y su presupuesto universo simbólico, examinamos previamente, atentos a la localización geográfica del caso, tanto la mitología de la cultura Mbyá-Guaraní como la propia de la cultura criolla del litoral argentino.

Para ello nos servimos del catálogo presentado por Adolfo Colombres (2008),  quien registra para estas dos culturas un total de ochenta y nueve seres mitológicos, centrando nuestro análisis por sus características fenomenológicas [Morfológicas (Estatura), de comportamiento (horario), ambientales (rurales) y culturales (vestimenta)[3]], en cuatro de ellos pertenecientes a la cultura criolla: Negros del Agua, Pombero, Y-Póra y Yasi Yateré.

El isomorfismo entre los humanoides del caso Santa Ana (en adelante CSA)[4] y las figuras míticas indicadas (en adelante FM), será establecida, atendiendo a una de las tricotomías del signo propuestas por Charles S. Pierce y conforme lo hace Martha Blache  (1982: 44):

1.     Nivel Icónico = como se percibe sensorialmente a la figura mítica: CSA: Se describe que los humanoides “eran como nosotros, los seres humanos, nada más que chiquititos”, “seres pequeños, que tendrían la altura de un niño de 6 o 7 años”, “Yo le calculo que tendrían un metro a un metro 10 más o menos”, “tenían pelo negro y cortado como colimbas” (Meli, 1986: 54), “Tenían una especie de uniforme negro ajustado al cuerpo”[5].  FM: Los Negros del Agua son llamados por su tamaño “Negritos del Agua” y “son enteramente negros y calvos” (Colombres, 2009: 72); suele  describirse al Pombero como  “petiso” o como “un enano fornido” y  “negro”( Colombres, 2009: 119); el Y-Póra toma “casi siempre la forma de un negro” (Colombres, 2009: 187) ; el Yasí-Yateré se presenta como un “enano” (Colombres, 2009: 102). 

2.     Nivel indicial = como expresa su actuar: CSA: “Bajaron de golpe en el agua”, “Uno de ellos me hizo unas señas y me habló en un idioma que para mí era incomprensible. No era castellano, hablaba muy rápido. Me hizo con las manos unas señas como de algo en forma de círculo, pero yo le dije que no entendía nada ni quería saber nada, me dí media vuelta, y traté de volver a mi casa rápido”[6]. FM: A los Negros del Agua se “los ve con frecuencia emerger de una laguna” (Colombres, 2009: 72); el Y-Póra “se aparece en ríos, arroyos y lagunas” (Colombres, 2009: 187); el Yasí-Yateré puede actuar “en un arroyo” (Colombres, 2009: 102) y se señala que habla (Colombres, 2009: 104).

3.     Nivel simbólico = como la valoriza el informante: CSA: “Yo no lo miré mucho porque tenía un poco de temor, de que me lleven y después no me traigan más”. FM: En general las figuras  míticas examinadas despiertan temor y se los asocia a la idea de rapto, así los Negros del Agua “ahogan a los niños” o “a los navegantes, tumbando sus canoas” (Colombres, 2009: 72); el Pombero “si encuentra niños (…) carga con ellos, para abandonarlos luego lejos de su casa” o “les chupa la sangre hasta matarlos, y los cuelga luego de un árbol” (Colombres, 2009: 119);  el Y-Póra “se lleva a los niños… y asecha también a las doncellas, a las que suele raptar para satisfacer sus deseos sexuales (Colombres, 2009: 187); el Yasí-Yateré rapta niños o “los ahoga en un arroyo”, “secuestra muchachas.. para satisfacer sus apetitos sexuales (Colombres, 2009: 102) .

La noche y el estado del tiempo. Es de interés atender al contexto temporal, ya que el CSA ocurre de noche “a eso de las 2 de la madrugada”, y la oscuridad es un actante que coadyuva a la percepción de las FM examinadas (Blache, 1982: 52): los Negros del Agua, tumban las canoas de los navegantes “en las noches de luna” (Colombres, 2009: 72); a los niños, el Pombero “puede secuestrarlos en la noche” (Colombres, 2009: 119) y si “se habla de él por las noches, es preciso hacerlo en voz baja para no ofenderlo” (Colombres, 2009: 120), “es necesario (…) ofrendarle de noche” (Ambrosetti, 1947: 52); el Yasí-Yateré sale “a menudo también de noche, sobre todo en las de luna llena” (Colombres, 2009: 102). Según el testigo “mucha lluvia (…) había caído (…) Bajaron de golpe en el agua, por qué había llovido mucho”, ahora bien, un actante coadyuvante de la percepción del Pombero es “una situación climática inestable o el cambio repentino del tiempo” (Blache, 1982: 52).

Efectos posteriores al encuentro. El testigo relata que tras el encuentro “anduve unas horas perdido en el campo, porque me desorienté y no pude ubicar cómo volver. Me quedó un fuerte dolor de cabeza que hasta ahora no me pasa”, precisamente en relación a esto se cuenta que los niños capturados por el Pombero a veces son abandonados “lejos de su casa… atontados” (Colombres, 2009: 119). Señalemos que la idea de extravío se asocia según Juan B. Ambrosetti al Petey  nombre dado a una FM que se identifica con la Caá-Porá (Ambrosetti, 1947: 47-48).  
  
A modo de conclusión. Si bien el CSA presenta notas distintivas (el testigo dice observar  un “objeto muy luminoso” = “aparato” = “nave”), en orden al isomorfismo entre los humanoides y las FM, se advierten en el relato al menos cuatro tópicos recurrentes en la mitología de la cultura criolla del litoral argentino: 1) seres antropomorfos (“eran como nosotros, los seres humanos”); 2) de baja estatura (“tendrían un metro a un metro 10 más o menos”; 3) color negro (“uniforme negro”), y 4) que despiertan temor (“tenía un poco de temor”).

Bibliografía

Ambrosetti, Juan B.   1947:
Supersticiones y Leyendas.
Buenos Aires, ed. Pingüino-Lautaro, 1947.

Ballester Olmos, Vicente J. y Fernandez Peris, Juan A.   1987:
Enciclopedia de los encuentros cercanos con OVNIS.
Esplugues de Llobregat (Barcelona), ed. Plaza & Janes, 1987.

Blache, Martha   1982:
Estructuras del miedo.
Buenos Aires, ed. Plus Ultra, 1982.

Colombres, Adolfo   2008:
Seres mitológicos argentinos.
Buenos Aires, ed. Colihue, 2008.

Colombres, Adolfo   2009:
Seres sobrenaturales de la cultura popular argentina.
Buenos Aires, ed. del Sol, 2009.